Con la paja del pesebre

se hacen las almas portal

y la luz de sus luceros

cerrada al mundo está.

Desconocen en su mundo

el hambre, la soledad

la injusticia del tirano

o el desastre natural.

La noche se hace más noche

cuando la estrella se va

el mundo se cierra al mundo

sin querer paja aportar.

Piensan que son pequeñas

las almas en el portal

y en la cuna del milenio

viene Dios en Navidad;

a recordar el derecho

que florece más allá

de lo que la vista alcanza

a subir y traspasar.

Que las almas que ahora gozan

en la pajas del portal

coronas serán de espinas

en la noche de Nisán

porque en paja del pesebre

se hacen las almas portal.

La sed que alumbra el lucero

con vinagre la han de calmar

y la voz de desvalidos

que no he sabido adorar

mañana serán pastores

los que por delante irán.

Qué triste que está la paja

de mi alma en el portal

viendo la angustia que alumbra

el lucero en Navidad

que del mundo aquellos magos

quisieron dignificar

sin distinción de indigencia

de raza o de dignidad.

Porque todos son hermanos

en la paja del portal.

(En estas fechas señaladas, de amor, calidez y paz, por mis santos cojones, os tenía que felicitar...)